#05 – Al Karma

En este restaurante. ¿QUÉ?! Digo que en este restaurante. ¿CÓMO?! Que aquí estaban. ¿QUÉ?! Que estaban haciendo obras en la cocina. Puede que la amplíen porque llevan años recibiendo reconocimientos por sus platos libaneses. Al Karma, en Hostafrancs, ha sido el quinto restaurante que nos ha hecho salir a la calle.

El espacio, con cuatro o cinco mesas, tiene su encanto y el servicio es simpático, aunque algo despistado. Hablemos del shawarma. El cordero es sabroso y mezclarlo con hummus puede ser una gran idea. Eso sí, el picante de este lugar supone un riesgo psicotrópico que no solo acabará con el sabor del shawarma sino que también se llevará tus ganas de vivir.

Deja sitio para el postre, que es pequeño pero matón: hojaldre, frutos secos, miel y chocolate en un bocado. ¡Cuidado! Aunque no es prohibitivo, nada tiene que ver con las gangas de otros restaurantes de shawarma o kebab. Véase: bebida, shawarma, hummus entre cuatro y la pastita dulce 13,50 €.

Puntuamos con un total de 6’25 en servicio, 6’5 en autenticidad, 7 en espacio y 8’9 en sabor. Se lleva nuestro sello “En shawarma we trust” aunque nos costara una cara de desconcierto o mala hostia – a debatir entre los que allí se lo entregamos.