#03 – Perejil

Entre fruterías pakistaníes, pastelerías magrebíes y turistas japoneses hay el local de un encantador señor libanés. Sus dos manitas preparan, cortan y sirven shawarmas para todos los que se acercan al Raval.

Y para allá que fuimos a probar su cordero, con el toque que da nombre al restaurante, Perejil. El sabor no defrauda. Antes de servir los condimentos, acerca el pan a la carne y lo impregna de su jugo. Salivamos.

El espacio está decorado con lámparas de estilo árabe y mosaicos que – bueno – no te ahorran el viaje a la Alhambra, pero tienen su encanto. Sin embargo, solo hay dos mesitas y seis sillas, lo que convirtió la comida en los septuagésimos juegos del hambre.

El shawarma y un refresco son solo 5,5 €. Lo puedes pagar en efectivo o con tarjeta, básicamente porque el TPV está enchufado en una de las dos mesas del local. ¿Alguien puede regalarle un alargo a este buen hombre?

El Perejil merece el lema: bueno, bonito y barato, por eso se lleva un 8’1 en sabor, 7’4 en espacio, 9’3 en servicio, 8’8 en autenticidad y 8’6 en precio. Claro que sí, entregado queda nuestro certificado adhesivo, que no pilló: ‘En Kebab We Trust’.