#01- El Cocinero de Damasco

¿Lo habéis notado no? Estaba la calle como revuelta hoy. Claro, si es que los evils y las evils hemos empezado nuestra guía del Kebab (kebap, durum o shawarma – esa pelea es vuestra ya). Lo que está claro es que esta es la comida de la calle.

El primero en pasar por nuestro crítico y hambriento paladar ha sido el que está considerado como el mejor Shawarma de Barcelona por TimeOut. Sí. El listón estaba alto, pero evil no se achanta.

En la esquinita de Templers con Palau se encuentra El Cocinero de Damasco. Salem, el chef, corta a mano el cordero y la ternera que monta en el pincho metálico. Podríamos habernos estudiado los putos tecnicismos, pero ¿pa qué?

Después de devorar nueve shawarmas y de mojar – ¡por fin! – la pita en el humus – oh vaya – hemos empezado a puntuar. El espacio es auténtico y luminoso, aunque para algunos estaba algo dejado. ¡Buuuu! Hay que tener paciencia porque el proceso es lento, pero el sabor vale mucho, muchísimo la pena. Esto es carne, carne. Y se nota.

El Cocinero de Damasco nos ha ganado por su buen humor y se lleva un 8 como puntuación final. El desglose queda así: sabor 8’4, precio 7’7, autenticidad 9’2, servicio 6’7 y espacio 7’1. Evil volverá, de momento les dejamos el certificado de calidad que nunca pidieron “En Kebab we trust”.